Grullos
Es la capital del
Concejo y se
instala a ambos márgenes de la carretera AS-237, que comunica Grado con
Avilés, por la Peral.
Lugar de antigua historia, su primera
referencia se encuentra en un documento de venta, otorgado por Sancha
Ordóñez, en 1.155, a favor del Conde Petrus Adefonso.
Sin una estructura urbana del todo definida, se mezclan en
Grullos un conjunto de edificaciones que responden a distintas épocas y
estilos: centenarias casonas, viejos hórreos y paneras, casas de indianos y
modernas construcciones se funden en un ambiente que aún conserva la esencia
rural. Ocupa el centro de la Villa un pequeño pero cuidado
parque, en el que, entre fresnos, se levantan Iglesia y
Ayuntamiento.
Este último responde a cánones neoclásicos y parece que
fue construido a finales del siglo XVIII, sirviendo de cuartel a las tropas
francesas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia. Destacan en él
sus proporciones, con dos cuerpos de dos pisos, unidos por otro central con
arcos de piedra en la parte baja y balcón en el piso alto.
Un busto en bronce -a la derecha- obra del escultor candasín
Vicente Santarúa recuerda a José Luis Fernández Fernández, alcalde
democrático del Concejo entre los años 1.979 y 1.993, muerto a temprana edad.
Fue inaugurado este busto el 12 de Diciembre de 1.993, contando dicha
inauguración con la presencia, entre otros, del Presidente del Principado de
Asturias.
El
estilo, la eficacia y la seriedad dieron
carácter a tu obra.
Hermosas palabras que figuran en el pedestal, dedicadas a
la labor de este notable Alcalde, y que mejor pueden perpetuar el recuerdo de un
político entre las gentes de su pueblo.
Al otro lado del parque, con sus paredes pintadas de blanco,
se levanta la Iglesia de Santa María.
Data la Iglesia de Santa María de 1.795, según la
inscripción que aparece en la fachada; existiendo en ésta también una lápida
que recuerda a Fernando Cañedo, su benefactor y uno de los antiguos
propietarios de la cercana casona. Es la iglesia de una sola nave con ábside
rectangular abovedado, portada de arco de medio punto y pórtico exterior con
rejería, añadido después de la Guerra Civil.
Unos metros más abajo, en una espaciosa finca cercada
por un muro, se encuentra el Palacio que perteneció a la familia Cañedo.
En Enero de 1.760 nació en él Alonso Cañedo y Vigil, obispo,
historiador y diputado en las Cortes de Cádiz. Otro hijo de la familia,
Fernando, al que ya se aludió al describir la Iglesia, casó con
Francisca Teresa de Vigil Jove Ramírez, prima de Jovellanos, hecho éste
que relata el insigne gijonés en sus diarios.
El tiempo y la falta de atención, no restan belleza al
Palacio; del cual Carlos Cid Prieto, catedrático de arte de la Universidad de
Oviedo, escribe: Es una de las obras de mayor entidad,
riqueza, belleza e interés de la zona.
El Palacio, que conserva el escudo familiar, es de varios
cuerpos, disponiendo el principal de planta baja y dos pisos, con balcón en el
primero y galería corrida por toda la fachada. El conjunto se completa con una
pequeña torre, capilla que servía para los enterramientos familiares, panera y
establo. De propiedad particular, para visitarlo, exteriormente, es preciso el
permiso del casero que allí vive.
Al otro lado de la carretera se ubica -en el marco de una
cuidada finca la Residencia de la Tercera Edad "Alcalde José Luis
Fernández" y el apartamento de turismo rural "Casa Vallín",todo
ello de titularidad municipal.
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