San Román de Candamo
A San Román, el núcleo
más poblado del municipio; se llega tomando en Grullos la carretera AS-237
-dirección Grado- hasta el cruce con la AS-236 en que nos desviaremos a la
derecha.
Entre Grullos y San Román está
Candamín, que según
la leyenda dio primero nombre al valle y después al Concejo. Próximo a su
confluencia con el río Nalón, discurre por entre las casas el arroyo del mismo
nombre, al que los vecinos -quizás por su tamaño- denominan el regatu del
valle. En la parte alta del pueblo hay una vieja casona, construida en el
siglo XVIII, aunque probablemente sobre otra anterior ya que cuentan que aquí
estuvo la primera casa del Concejo. Perteneció a los Cañedo Vigil y dispone de
capilla, constituyendo ésta el lugar de enterramiento familiar.
Bordeando el río Nalón nos acercamos a San Román
de Candamo que -ante nuestros ojos- trepa desde el río Nalón hasta
La Peña donde se oculta la famosa Cueva; de esta Peña, símbolo de San
Román, nos dice Ramón Prieto Bances: Es una peña blanca, y su
blancura resplandece sobre todo en las noches de luna. Blanca la vieron,
sin duda, los hombres primitivos de estos lugares que según Estrabón
adoraban a una divinidad sin nombre, en cuyo honor todos los meses se
reunían en la época del plenilunio y durante la noche danzaban y
cantaban hasta la aurora.
Antigua historia la de San Román que se pierde en la noche
de los tiempos, dejándonos destacadas muestras del correr de los siglos. Fue
quizás el XVIII uno de los de mayor esplendor, cuando las grandes familias del
lugar reconstruyeron los palacios que hoy podemos contemplar, aunque el paso del
tiempo haya dejado profundas huellas en sus piedras. Quizás el más antiguo sea
el conocido como La Torre que se dice fue levantado en el siglo XVI por Juan
Bernaldo de Miranda, perteneciendo posteriormente a los Benavides. Destruido en
parte por un incendio, podemos contemplar sus paredes con ventanas y saeteras
que le dan un marcado carácter defensivo.
De gran belleza, en especial por su galería, es el
Palacio de los Valdés Bazán, en su día uno de los más importantes de
Asturias. El 28 de Julio de 1.792 lo visitó Gaspar Melchor de Jovellanos,
quien así lo describe en sus Diarios: Excelente
casa de campo situada en lo alto al Norte del Nalón, y como a un tiro de
su orilla, ampliada por el Sr. D. Fernando de Valdés Quirós, asistente
que fue de Sevilla y del Consejo de su Majestad en el de hacienda, abuelo
del actual poseedor el capitán de navío D. José Valdés Flórez y padre
del teniente general y ministro de Marina, del mariscal de campo y del
brigadier de los reales ejércitos, D. Antonio, D. Rafael y D. Fernando
Valdés Bazán. En la fachada hay un escudo nuevo del blasón de esta familia
y otro muy antiguo de la misma, por el apellido Cuervo, que se trajo aquí de
Pravia por el Sr. D. Fernando , y con seis cuervos, y abajo dice en letra
alemana: Luis Cuervo de Arango me f... Hay en este casa
una bella galería que ocupa los lienzos de sur Poniente con arcos y columnas de
buen jaspe rojo sin pulir.
En mayo de 1999, el Ayuntamiento de Candamo y la Conserjería
de Cultura del Principado de Asturias concluyeron las obras de
rehabilitación del Palacio Valdés-Bazán, sede del Centro de Interpretación
de la Caverna de Candamo. El palacio Valdés-Bazán es hoy de titularidad
municipal.
Otro de los palacios se encuentra en el barrio del Carbayedo
y perteneció a los Salas; hoy se le conoce como Casa Inés. Conserva
escudo en la fachada y parece dominar el pueblo desde lo alto. (También es
propiedad particular).
El final del siglo XIX, fueron una etapa importante en la
historia de San Román; en ella los indianos del lugar, que habían conseguido
fortuna en las Américas, dejaron su impronta en el pueblo con un conjunto de
obras benéficas como escuelas -una de ellas convertida hoy en Centro de Salud-,
iglesia, cementerio y lavadero público; obras que tuvieron gran importancia en
su época. Tres familias destacaron en esta labor benéfica: los Bances, los
García y los Menéndez, estos últimos propietarios, en su época, de la famosa
fábrica de puros cubana H. UPMANN.
Obligado es efectuar una mención especial de la Sociedad de
Fomento, dado que en ella se puede apreciar lo que es capaz de hacer la voluntad
de un pueblo. El complejo en el que se ubica fue levantado por las manos de los
vecinos, impulsados por el espíritu y la dedicación de Adolfo Alvarez Cuervo,
médico de San Román hasta su fallecimiento. Un sencillo monumento,
salido del taller del artesano ovetense Urrusti, y el nombre dado a las
instalaciones, perpetúan la labor de Alvarez Cuervo.
Piscina, pistas
polideportivas, lugares de recreo, conforman este punto de reunión de los
vecinos, sede de múltiples actividades.
Visita obligada, desde San Román, es la ermita de San Pedro
Mangón. Del barrio de San Roque, junto a la capilla erigida al lado de un
castaño centenario, parte una carretera hacia el pueblo de El Valle. La primera
desviación a la derecha -sin asfaltar- nos acerca a esta solitaria y
melancólica ermita, cuyo origen parece remontarse a los tiempos de la
monarquía asturiana, ya que cuenta la leyenda que el rey Silo acudía allí
desde Santianes a oír misa. Tuvo siempre notable importancia en la vida del
Concejo, al haber sido su atrio la primera Escuela y lugar donde se celebraron
las sesiones iniciales del Ayuntamiento. Derruida por el paso del tiempo y
olvidada, en 1.974 fue reconstruida por los vecinos.
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