De San Román a La
Argañosa
Con punto de partida en San
Román, una ruta por el noroccidente del Concejo, permitirá descubrir
interesantes lugares.

Comenzando en la Estación de Ferrocarril y siguiendo la
AS-236 en dirección a Pravia, muy pronto entraremos en la parroquia de
Fenolleda.
La carretera es paralela a la margen derecha del río Nalón,
en una zona de éste que fue famosa antiguamente por la abundancia de salmones y
lampreas que en ella se pescaban, objeto de un curioso reparto: la décima
quinta parte pertenecía a la Iglesia de Fenolleda, que a su vez era distribuida
entre el cura párroco, el convento de monjas de San Pelayo de Oviedo y el de
monjes benedictinos de Cornellana, en el municipio de Salas.
Tras una corta subida, llegamos a Santoseso, donde se
cosechan las mejores fresas del Concejo, no en vano sus vecinos suelen ganar
casi todos los premios en el Festival que anualmente se celebre en Grullos. En
el centro del pueblo está la Capilla de Nuestra Señora, construida en 1.800 a
expensas de Doña Antonia Cuervo, tal como nos recuerda la placa de la fachada.
Al lado de la Capilla se puede contemplar un curioso ejemplo etnográfico de
panera con corredor y arco, comunicando éste, por encima de la calle con el
patio.
En el cruce de carreteras de Santoseso la AS-236 continua
hasta Beifar, lugar cuyas casas se reparten entre los concejos de Candamo
y Pravia. Para continuar nuestra ruta, regresaremos de Beifar a
Santoseso, tomando en el cruce la AS-315 en dirección a La Peral.
Entre campos de fresas se prolonga el caserío del pueblo de Fenolleda
hasta la iglesia parroquial de Santa María, con estructura de torre cuadrada y
cubierta piramidal. Sustituyó a otra más antigua ubicada en la parte baja de
Fenolleda, cuyos restos aún son visibles, entre la maleza, en el sendero que
desde Santoseso llega a Espinosa, lugar que, situado al otro lado del
arroyo Regueirón, contó con varios molinos, hoy en desuso; se accede a él en
vehículo por una desviación en la carretera que desde San Román conduce a la
Cueva.
Desde Fenolleda discurre la carretera en continua subida
hasta Valdemora. De ella parte, en una cerrada curva a la izquierda, la AS-316
que comunica con el concejo de Soto del Barco y que tomaremos para conocer los
pueblos de Ricabo y Fontebona. Desde ellos podremos contemplar una
excelente panorámica de la desembocadura del Nalón, entre San Esteban y San
Juan de la Arena. Más abajo, ya en el límite con el municipio de Soto del
Barco, se encuentra Santa Eulalia o Santa Olaya como aquí se conoce.
De vuelta a la AS-315, continuamos hasta Valdemora,
lugar que perteneció a la antigua casa de los Omaña, familia con amplias
posesiones en León y Asturias, pasando luego a los López Grado. En el siglo
pasado Manuel Bances compró el pueblo y, dentro de la labor benefactora
ejercida por su familia en el Concejo lo restituyó a los vecinos.
En lo alto está la Capilla de San Nicolás, casi iglesia por
su tamaño. En el interior hay una imagen de la Virgen de Fátima, de la que se
cuenta una curiosa historia: queriéndola llevar a un pueblo vecino, comenzó a
llover de tal manera que tuvieron que devolverla de nuevo a la Capilla, momento
en el que cesó la lluvia. (Llaves en Casa de Pepe María).
Desde Valdemora se puede optar por realizar el regreso a San
Román de Candamo por el pueblo de Las Parrucas; pueblo cuyas casas se
divisan al otro lado del valle.
Continuando la ruta por la carretera AS-315, nos adentramos
en la parroquia de Ventosa, parroquia que en otra ruta será, de nuevo, objeto
de nuestra visita. Llegaremos al caserío de La Roñada y, desde allí, a
Tablado. En el descenso de la carretera, entre estos dos pueblos, segura
que no resistiremos la tentación de detener el vehículo para deleitarnos con
la excepcional vista que, del último tramo del río Nalón, se observa.
Atravesaremos Tablado por la estrecha carretera que lo cruza
entre sus casas, y nos acercaremos a conocer Reznera y La Rebollada,
lugares plenos de sabor rural. Al oeste de Reznera se encuentra Los Valles,
al que se llega en vehículo desde La Llamera, perteneciente ésta al municipio
de Soto del Barco, ya que desde Reznera únicamente es posible acceder a pie.
De Tablado continuaremos hasta el límite del Concejo por Las
Pandiellas; en el mismo límite La Argañosa reparte sus casas entre
los municipios de Illas y Candamo, perteneciendo al primero la muy cuidad ermita
de Santa Ana, en donde si inicia la carrtera que conduce a Pulide, pueblo
también repartido, esta vez, entre Candamo y Castrillón.
No perderemos la ocasión de subir, en Pulide, al Mirador,
desde donde se divisa toda la costa central asturiana en extraordinaria
panorámica. Lugar éste idóneo para que los amantes de la fotografía puedan
disfrutar por completo de su afición.
En el cruce de caminos que hay a la entrada de Pulide, el de
la izquierda nos lleva a Faedo, pueblo que pertenece por entero a Candamo
y en el que finalizará nuestra ruta.
Para regresar, caven dos posibilidades, ambas desde La
Argañosa: volver a San Román por el mismo camino recorrido, o continuar hasta
La Peral, que pertenece al municipio de Illas, para tomar la AS-237 que
-dirección Grado- nos lleva a Grullos.
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